martes, 13 de abril de 2010

EL PRIMER VIERNES DE MARZO, UNA TRADICIÓN DE MAGIA Y SORTILEGIO EN LOS TUXTLAS.

Este es un escrito dedicado a las personas de los Tuxtlas, que aún en el siglo XXI siguen conservando sus tradiciones al asistir al Cerro “Mono Blanco” el primer viernes de marzo, con el fin de practicar sus ritos , conjuros y la magia heredada de San Cipriano
"Mono Blanco", cima donde invoco y saludo a Lucifer.
Gueixpal Seba


POR EL DR. SALVADOR NAVARRETE GÓMEZ

El Cerro "Mono Blanco", no es patrimonio exclusivo de Gueixpal Seba de Catemaco, sino de todos los brujos Tuxtlecos que al conjuro de esta fecha, asisten a su cumbre y entorno, para celebrar una ceremonia llena de magia y exorcismo, que se ha hecho tradicional en la Suiza Veracruzana y reconocida en el mundo entero, por que nació con los primeros hombres que surgieron de las Cuevas de Cro-Magnón en Francia. Desde esa época, hace 50,000 años, el hombre primitivo que seguía al reno fue mago y hechicero, por la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos que atacaban a sus semejantes.

El primer viernes de marzo, fue una buena selección que hicieron los brujos Tuxtlecos para su rito de hechizos y encantamientos, por que el viernes es un día, dedicado al planeta Venus, con horas especiales para hablar con los espíritus, y a las doce de la noche, a confirmar el pacto con el mayor de los demonios con sus dedos de azufre, que quisiéramos que llegaran a Chechenia y Chiapas a disipar el olor a pólvora. Ojalá que todos los brujos recuerden hoy, que la mayoría de los mortales llevamos el diablo adentro -hasta San Cipriano-, y hagan un espacio en el programa del rito, para suplicarle al máximo rey del averno, saque los espíritus malos que llevan en las entrañas aquellos que asesinan y roban con la cruz colgada en el cuello, que nos hace recordar a aquella cuarteta que llevo grabada desde niño:


“En la época de las bárbaras naciones
de las cruces colgaban los ladrones;
y hoy; en el siglo de las luces,
del cuello del ladrón cuelgan las cruces".


Lucifer nunca se ha de "convertir" como San Cipriano, por que el pacto indisoluble que ha hecho con todos los "iniciados" y hechiceros del mundo, representan el equilibrio en la balanza mágica que acompaña al rito en la cima de las montañas, para hacer justicia y demostrar el arte y poder del exorcismo, que con el tiempo, se ha colocado en la historia. Tan es así, que Gutiérrez Tibón nos habla de los brujos de Moctezuma llhuicamina, que a mediados del siglo XV, hicieron que una Indígena llegara en tres días de Guatemala a Tenochtitlán; cuando siempre el recorrido se hacía en 45 días.

Uno de los mejores libros de magia., considerado el tesoro del hechicero, es el de San Cipriano, que escrito en hebreo, en sus páginas se encuentra todo el prodigio de la magia y la escuela de los sortilegios. Sus signos cabalísticos preferidos fueron el Dragón Rojo y la Cabra del Infierno a del “Arte”, con poder absoluto, para qué el libro siempre estuviera junto a Cipriano, ya que su estudio le había demostrado la verdadera ciencia y dominio sobre todo lo creado. Cipriano el mago nació en Antioquia, de familia acomodada, dominó todas las artes mágicas hasta que se convirtió al cristianismo a los 30 años de edad. Llegó a efectuar sorprendentes encantamientos, pero no pudo convencer a una bella doncella de Antioquía para que aceptara a un joven que la solicitaba como esposa. La joven era ya ferviente cristiana.

Cipriano, al verse derrotado ante la delicada joven, le reclamó a Lucifer por que fueron inútiles todos los sortilegios que le dieron fama. Lucifer le contestó que el Dios de los cristianos, es todo poderoso, que no se puede estar en contra de los que hagan uso del signo de la cruz. La joven doncella tenía el signo de la cruz de San Bartolomé en la mano derecha, que tiene poder contra cualquier maleficio... Decepcionado Cipriano, renegó del Demonio, y al instante se hizo discípulo de Cristo. Más, tarde al llegar hasta el martirio, ocupa un lugar entre los Santos.

Soy un Médico cirujano que tengo fe, como la que profesan hacía mí aquellos enfermos que atiendo; por eso he manifestado siempre mi reconocimiento a todos los brujos, hasta en sus más grotescas aptitudes, por que son la réplica de aquellos que hace más de 20,000 años, fueron los primeros Médicos.

Por mera curiosidad, hoy sólo he consultado a un hechicero que nombro al principio, por que sin saber quien era, me obsequió un amuleto con mi nombre, que lo llevo en la bolsa izquierda de la camisa, como el pañuelo en la bolsa derecha del pantalón. La fe hace que uno se sienta más seguro y más optimista.

Espero que estas modestas líneas sean de reconocimiento para todos los brujos que se reúnen hoy en el cerro "Mono Blanco", deseando que los exorcismos, las invocaciones y sortilegios surtan efectos positivos para lograr la paz donde quiera que se derrame sangre.



Viernes 3 de Marzo de 1995

lunes, 12 de abril de 2010

EL AULLIDO DE LOS PERROS



Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Esto pasó en agosto de 1961, si mal no recuerdo el día 8, cuando asesinos a sueldo quisieron acabar con la vida de un hombre útil a la sociedad que luchó brazo con brazo al lado de los campesinos de Juan Rodríguez Clara.

Por el Dr. Salvador Navarrete.

Dos de los pistoleros a sueldo cayeron en el lugar de los hechos, otro más fue a morir en una casa de palma desocupada, de una comunidad cercana a San Jacinto de los Llanos, Congregación de La Pochota. Al caer el más "bragado", huyó el que tenía los orificios de proyectiles en la espalda. No lograron lo que tantas veces habían hecho, al no poder asesinar a Silverio Nolasco, curandero del pueblo, que estorbaba a los caciques que gozaban del apoyo incondicional de la Cabecera Municipal; pero todavía, antes de morir, tuvieron tiempo de darle dos balazos en el mero corazón a Mauro, compañero de Silverio.
Esta escena trágica, llena de terror y sangre, sucedió cuando apenas la noche acosaba el octavo día del mes del año en la década de los 70. Silverio tuvo la suerte de que las balas de su Supercolt, le alcanzaron para liquidar a los Sicarios. Los "cargadores" vacíos (peines también) tirados junto a sus pies en medio del charco de sangre que manaba de su pierna herida, no fue incidente que le restara valor; pues con el arma sin balas, le paró el alto a un Sargento uniformado que trató de llevarse una pistola de los muertos.
Sin embargo, un fulano del pueblo se llevó la que había matado a su compañero, y disparado la bala que le atravesó la pierna entre la tibia y el peroné.
Silverio, ya con la noche negra y fúnebre con el aullido de los perros, (muchos rancheros dicen que le aúllan a los muertos) se fue a su casa, donde vivía con toda su familia, escoltado por su hermana Julia con su escopeta al hombro y su hermano Galita, tías con su escuadra en la mano, después de haber rematado a los temibles gatilleros.
Al otro día, bien temprano, mandó por la pistola que se había llevado Juan Luna. Su madre alarmada le dijo que para qué quería esa pistola que mató a su compañero, y que mero le desbarata lo pierna. Silverio la consoló diciéndole que ese fierro negro como las entrañas de sus dueños, no volvería a hacer daño en este mundo.
Poco después -en ese mismo día- llegaron Autoridades y Judiciales para hacer las investigaciones correspondientes. Ya sabían que Silverio era hombre de bien, a nadie le había hecho daño. Como se dijo antes, era el curandero del pueblo, y sus coterráneos siempre lo trataban de tú; pero era titulado, con pergamino que le extendió la UNAM, con su fotografía auténtica, pero igualita a un artista de cine muy famoso de aquella época; Tanto que a muchos agarraba de mensos cuando les decía que tenía el título porque ese galán de la pantalla le había prestado la foto. En realidad tenía parecido con el ídolo de multitudes que tantas lágrimas derramó cuando murió y cada año, cuando menos, pucheros. Al grado que una cuarentona que vió el título colgado de la pared le dijo con el codo a la gorda de junto: "Mira al que cantaba Amorcito Corazón".
Todos los que estaban en la sala se taparon la risa con la mano; pero la naca disfrazada de enfermera, hasta se pedorreó a carcajadas. Había visto películas de ese artista vestido de charro, tirando balazos con una pistola que nunca llenaba de balas; en cambio, su jefe Silverio, con su arma vacía y su sangre regada en la arena, espantó al Sargento aquel que quiso robar a los muertos.
Era la escena real, diferente a la que aquel As incomparable de la pantalla con la aureola del triunfo, colmado de besos y el amor fácil de mujeres. Los machos se conformaban aplaudiéndolo con frenesí, o imitándolo, borrachos en una cantina. Silverio, sin más pantalla que las sombras de la noche y el zumbido de las balas en sus oídos, sin dar un paso atrás, como "el muchacho de la película", salió vencedor.
Absuelto, porque en defensa propia había liquidado a multihomicidas, tan malos como el Cáncer o el Sida. Solo hubo un incidente con un Judicial, terco con enjuiciar a Silverio con aquel que, con boleto al infierno, tenía los orificios en la espalda; pero la prueba de la parafina, aclaró todo antes de oír al inculpado: "¡Cómo es usted tonto!, a los cobardes cuando huyen se les dispara por la espalda".
Don Carlos, padre de Silverio, de noche no dormía por el aullido de los perros. Tenía razón, la casa era de madera; sus ojos que no se cerraban y la Escopeta en las manos, eran el somnífero para que todos durmieran, y siguiera “EL AULLIDO DE LOS PERROS”.
La pistola que incomodaba a su padre, en los muros de piedra de Boca del Río, la arrojó desbaratada al mar, para que el salitre la castigara y no volviera a dañar.

T R O M P A S Y T R O M P A D A S.

Esta es una historia de la vida real, de una de las tantas parejas que viajaron por la ruta de “El Ramal”(tren que comunicaba a Rodríguez Clara con Los Tuxtlas), y la consecuencia que pueden sufrir las mujeres al ser mutiladas cuando se les practica la cirugía llamada “Salpingoclasia”, que también es un atentado ecológico que puede acabar con la especie humana, si se practica como hasta ahora lo han hecho (al segundo hijo viene la cirugía).


Por el Dr. Salvador Navarrete Gómez.

Genaro Márquez siempre acompañaba a su esposa, a consultas constantes con su Médico de preferencia en Rodríguez Clara. Doña Lucía Solís, esposa de Genaro, arañando los cuarenta años, lucía un cuerpazo con un cabuz, no tan grande como el del “Ramal –De San Andrés Tuxtla que abordaba en Cuatotolapan, dos veces por semana para ir a ver al Dr. Ricaño; pero si casi como el de la Negra Chiriné de “Tío Costilla”, aquella “del tremendo cabuz, que mueve rítmicamente y es la negra mas candente del puerto de Veracruz”. Lucía, a pesar del nalgatorio ateatopígico que se portaba, era todo lo contrario, siempre friona, no le llamaba la atención ningún hombre, menos Genaro que roncaba junto a ella todas las noches, durmiendo espalda con espalda como lo hacía el casto y justamente beatificado Juan Diego.

El Dr. Ricaño, cuando oía pitar “El Ramal”, los martes y viernes, se lamentaba que ya venía Lucía con la cantaleta de todas las consultas: “Doctor, otra vez traigo los nervios parados de punta, solo me siento bien cuando estoy tomando la medicina, cuando no, se me espanta el sueño, ando como vaca recién parida, brava con todo mundo, a mis hijos los traigo a puros cocotazos, y a mi marido lo veo como a un diablo recién bajado del infierno”.

Genaro, que estaba callado, solo oyendo a su mujer y dándole chupadas profundas a su cigarro “Tigre” que traía entre los dedos, con escupitajos por la ventana del consultorio, interrumpió a Lucía, dirigiéndose al Doctor: “A cada rato me pelea porque no la llevo a Veracruz a ver un especialista. Dice que no quiero gastar dinero porque tengo dos viejas; se equivoca, solo tengo una, ya que ella es un block de hielo, todas las noches se hace la dormida y no creo que un Médico del Puerto le vaya a quitar lo frío y el berrinche que siempre trae”.

Los enfermos que trasladaba “El Ramal”, procuraban no ir los días de consulta de Lucía, porque consumía todo el tiempo del Doctor, y se iban sin consultarlo cuando oían los silbatazos de ese legendario tren que anunciaba su salida rumbo a San Andrés Tuxtla.

El Dr. Ricaño, ya le había dicho a Lucía las causas de la Neurosis que sufría, así como la perdida del apetito sexual, que más le molestaba por las exigencias libidinosas de Genaro. Antes de que le trozaran las trompas uterinas en el Seguro, ya le había dicho Ricaño, que ninguna razón científica ni lógica ni divina, había para que trajera circulando en la sangre hormonas de más; que es un atentado Contra Natura traer cuerpos extraños en la vagina como dispositivos que traumatizan, o el mismo condón que irrita aboliendo el placer en las parejas que ignoran la sentencia bíblica de “carne con carne”.

Genaro, atento al discurso de Ricaño, en una parpadeada de éste, metió su cuchara para dirigirse a Lucía: “Debes de poner algo de tu parte para no gastar más dinero en medicina, que a la larga te van a enfermar más; yo no tengo la culpa de que te hayan trozado las trompas (no podía decir Salpingoclasia), cuando… sin decir “agua va”, su vieja le lanza una trompada que le tiró el cigarro que tenía entre los labios, acompañado de un escupitajo sanguinolento. Intervino Ricaño para calmarlo, y con un tufito de Psicoanalista, pero más con un lenguaje en defensa de la integridad de la mujer y de la Especie Humana, le repetía lo mismo, que a cerca de mil mujeres que había visto:
“A un Presidente de la República lo condecoraron con una medalla de oro porque no permitió que unos indios de La Selva Lacandona cortaran unos árboles para hacer sus jacales donde vivir. También lo condecoraron por el control de la natalidad, destruyendo la obra más grande de la creación: ¡La mujer!, ese ser sublime que Dios dotó de todos los encantos y dones, para que sea la divinidad incomparable que se venera en todos los hogares del mundo. (En este momento, al escribir la palabra mundo, son las 6 de la tarde del 18 de junio de 1997, cuando una Divinidad Mexicana con lágrimas en los ojos, espera la ejecución ineludible de su hijo de manos de descendientes de divinidades que parieron los monstruos que arrasaron Hiroshima y Nagasaki).

“La mujer con salpingoclasia, ya no es mujer", continuó Ricaño, dirigiéndose a Lucía: es una operación como la que hacías con Genaro a las marranas, para que no tuvieran hijos y engordan más pronto. Tú nunca viste que tus cochinas capadas buscaran el rejón, lo mismo te pasa a ti con Genaro.

“El Ramal”, porteñoso pañuelo de lágrimas de Lucía, se fue para que siguiera oyendo la palabra de su doctor: “La medicina ideal para que la mujer no pueda tener hijos nunca la van a descubrir, porque sería tanto como poner a Dios a las plantas del hombre. Tampoco Dios se iba a equivocar al mandarnos al mundo a morir encimados unos arriba de otros. La resolución del problema está en nosotros mismos, sin recurrir a la mutilación de la mujer con el corte de las Trompas Uterinas, o la Vasectomía en el hombre, métodos que son un atentado a la obra más grande de la creación. Ninguna razón hay –continuó diciendo Ricaño- para que a la mujer le anden circulando hormonas de más en la sangre por las pastillas que toma o las inyecciones que se aplica”.

Lucía y muchas mujeres, sabían que este Médico de provincia, era el único que sustentaba esta tesis en los programas para el control de la natalidad y lamentaban mucho no haberlo consultado antes de que les llegara “La capazón”. El les aconsejaba el Coito interrumpido y otros métodos que ocupan mucho espacio para explicarlos.

viernes, 9 de abril de 2010

DEVELACION DE LA PLACA BOULEVARD DOCTOR SALVADOR NAVARRETE GÓMEZ

Considerando la importancia que significó la trayectoria humanitaria y política del Doctor Salvador Navarrete Gómez, en el desarrollo y progreso de nuestro Municipio, tanto por su dedicación altruista como médico en beneficio de la sociedad en general y en particular con los mas necesitados; como ciudadano encabezó el Movimiento de emancipación Municipal y al lograrlo, propició el desarrollo social, económico y político de nuestro pueblo.
Como hombre culto que fue, impulsó significativamente le Educación, logrando la construcción de la Escuela Primaria Miguel Hidalgo cuando fungió como Agente Municipal y ya siendo Municipio Libre fue fundador y director de la Escuela Secundaria Juárez que después con su lucha y su insistencia ante el gobierno del estado, logró que ésta fuera lo que es hoy “La Escuela Secundaria Técnica Agropecuaria No. 24”. En 1976 insistió al Gobernador Rafael Hernández Ochoa la construcción de una escuela Preparatoria, lo que hoy es el CBta No. 85 para que los jóvenes tuvieran la oportunidad de acceder a una Educación Media Superior, saliendo la primera generación de este Instituto en 1979. Para esta Preparatoria, se logró el apoyo de un Líder Petrolero de Minatitlán, Ricardez, que donó $300,000.00 de aquella época para los servicios de agua, luz y drenaje.
Donó el terreno para la construcción de la Escuela Primaria Niños Héroes en 1981 pidiéndole al líder petrolero Francisco Javier Balderas Gutiérrez de Nanchital un donativo para la construcción de las primeras aulas de esta Escuela. Para no cansarlos tanto sin tener puesto público logró que otras personas, que tuvieran el poder económico, donaran ciertas cantidades de dinero para Escuelas ubicadas en los lugares como: El Blanco, Matilla de Conejo, Paso Ganado, Palo Miguel, Veinte de Noviembre, Jimba Tinaco, El Tular, etc.
Hizo posible en 1980 que los campesinos de El Cedro, Miguel Hidalgo, Independencia, Veinte de Noviembre, Marquesillo y Loma de Hujuapan tuvieran en sus manos el dinero que les correspondía dar a ellos para la electrificación de esas comunidades que son las mas retiradas de la Cabecera Municipal y así de esa manera, al extender la red eléctrica hasta esos lugares distantes los que estuviesen en el camino gastaran menos para tener dicho servicio. Y otras muchas obras más.
Indudablemente todas estas acciones y muchas mas impulsadas por el Doctor Navarrete merecen un homenaje póstumo para honrar su memoria, y es por eso que Expresidentes Municipales, Inspectores Escolares, Doctores, Maestros, Comerciantes, Veterinarios y otros ciudadanos de reconocido prestigio moral y ético solicitaran al H. Ayuntamiento que preside la C. Arq. Amanda Gasperín Bulbarela que el Boulevard llevara el nombre del Doctor Salvador Navarrete Gómez ya que solo tenía el nombre de Boulevard. Dicha petición se llevó a la Sala de Cabildos que fue aprobada con un voto en contra, para después llevarla a la H. Legislatura del Estado que también fue ratificada. Siendo aceptado por todas las instancias correspondientes el día 23 de octubre del 2009 se develó una de las primeras placas con el nombre de “Boulevard Doctor Salvador Navarrete Gómez”. Se aclara no se le quitó el nombre de nadie porque como dijimos anteriormente, solo llevaba el nombre de Boulevard, nunca se debe desvestir un santo para vestir otro, como lo decía el Doctor Salvador.







PEQUEÑO CURRICULUM


Dr. Salvador Navarrete Gómez



Nací el 23 de diciembre de 1920 en la Hacienda de El Blanco de Nopalapan hoy Ejido del mismo nombre.

Mi hermana, que había aprendido a leer y a escribir en la ciudad de Tlacotalpan, me enseñó las primeras letras. Después, la primera maestra oficial que llegó a esa ranchería, Clarivel Mendoza me dio clases el primer año, porque enseguida se enamoró de Flavio Franyutti, último dueño de la famosa Hacienda de Nopalapan, abandonando el magisterio.
Mi instrucción primaria la continué en Rodríguez Clara, Veracruz, Acayucan y San Andrés Tuxtla.

La secundaria y preparatoria la cursé en la Escuela Juárez de la Cd. de Xalapa, siendo Presidente de la Sociedad de Alumnos "Cayetano Rodríguez Beltrán", le gané la elección a Benito Santos Camacho. Por esa época, el Director de la escuela, Lic. Víctor G. Piña me designó para darle la bienvenida al Maestro José Vasconcelos en el Sa1ón de Actos de la escuela, que iba de paso hacia la Cd. de México después de su autoexilio. Participaron en el acto, después de mis palabras de bienvenida, la Soprano Irma González y el Declamador español Miguel Herrera, compañeros fortuitos del Maestro de América".

Poco después, a la orilla de la carretera de México a Veracruz, y en el tramo comprendido entre Las Vigas y Banderilla pronuncié breves palabras de saludo al Coronel Fulgencio Batista, a nombre de los estudiantes de Xalapa, Venía acompañado de el Lic. Miguel Alemán Valdés. Era admirado Batista porque siendo Sargento del Ejército Cubano derrocó al dictador Gerardo Machado.

Al terminar la preparatoria en Xalapa, me trasladé a la Cd. de México para inscribirme en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México donde terminé mi carrera de Médico Cirujano. También fui Presidente de la Sociedad de Alumnos, ganándole la elección a Fernando Bolívar, a pesar de que éste tenía el apoyo del Rector, Dr. Salvador Zubirán.
Tengo 50 años de ser Médico y 50 años de no cobrar la consulta a los pobres por pobres y a los ricos porque son mis amigos; pero como dijera, un expresidente boliviano:"Soy más amigo de los pobres".

He sido víctima de las crueldades del destino, que no han deteriorado mi conciencia ni mi espíritu de lucha en bien de las causas justas.

Soy humano, y debo haber cometido errores, pero siento que me absuelve un poco el apotegma que adorna mi consultorio: "PRIMUN NON NOCERE"!

Juan Rodríguez Clara, Ver. Febrero de 1999.
Dr. Salvador Navarrete Gómez

P.D.- Como dijera aquel fulano de la pantalla chica: “Aun hay más"

Mi esposa, Guadalupe Espinosa Piña, nació el 26 de Julio de 1958 en la Cd , de Monterrey, N. L. Es maestra egresada de la Normal Nuevo León.

Tenemos un hijo que cursa el segundo semestre de Medicina en la Cd. de Xalapa. Va a cumplir 17 años el próximo 18 de julio, al cual le puse Benito porque nació el mero día en que murió el Benemérito de las Américas, y en un sanatorio de San Andrés Tuxtla llamado también Benito Juárez.

Le pido a Dios me siga concediendo salud y fortaleza y la esperanza de ver que mi hijo honre ese nombre glorioso que simboliza las raíces profundas de una raza que eterniza, precisamente Vasconcelos con el lema de nuestra máxima Casa de Estudios: "POR, MI RAZA HABLARA EL. ESPIRITU.

Volviendo a mi esposa, por lógica, no es la primera, y por la enorme diferencia de edad, es la segunda, pero ella me siente como un hombre de 40 años, y es para mí la mujer que más me ha querido en mi vida. Como dije antes tenemos un hijo, que empieza a brillar, pues ocupó segundo lugar en un examen a nivel nacional de excelencia académica, convocado por la Fundación Prometeo, siendo acreedor a una beca de tres mil pesos mensuales, que alivianan bastante mis modestos recursos.

No tuvimos otro hijo por temor a los espermatozoides con muletas, pero conformamos un trío que es inmensamente feliz aun con hambre. Y yo no olvido aquel dicho de los rancheros de estos llanos, donde regué mi sangre cuando los pistoleros más temibles de Veracruz atentaron contra mi vida:"Para gato viejo ratón tierno".


Otra vez yo


P.D. Este, disque curriculum, mal pergeñado lo provocó mi amigo y compañero, Dr. José Lemarroy Carrión, culto Cardiólogo que no permite que deje de palpitar "El Zurdo".


ENTREGA DE SILLAS DE RUEDAS

La “Fundación Doctor Salvador Navarrete Gómez A. C.”, entregó el día de hoy, jueves 08 de abril del 2010, 2 sillas de ruedas a personas de extrema pobreza y muy delicados de salud que necesitaban de ellas para facilitar su traslado de un lugar a otro y para descansar. Uno de ellos: La Sra. Socorro Díaz Silva, tiene amputada su pierna derecha e inmovilizada por accidente cerebral, y el Sr. Salvador Cáliz Miravete quien padece OSTEOARTROSIS ROTULAR BILATERAL Y CEGUERA.
















martes, 6 de abril de 2010

ENTREGA DE BECAS

Alumnos del Instituto Tecnológico de Juan Rodríguez Clara, Ver. becados por la Fundación Doctor Salvador Navarrete Gómez A.C. y una cuarta parte de una beca para Doctorado por un año, a la C. Lic. Sorelly Ramírez Romero


Rafael Domínguez Urbina


Jeremías Castellanos Montoya


Martha Patricia Solonio Málaga